En el centro mismo del corazón de Mazda descansa un concepto esencial. Se trata de la conexión íntima entre el conductor y su vehículo. Una teoría del todo entre la máquina y ser humano. Con la idea del Jinba Ittai, los grandes conceptistas y gurús de Mazda resignificaron el valor de la conducción como algo trascendente. Se trata de una ideología pura. Un elemento identitario de la experiencia Mazda.

El Jinba-Ittai es un concepto japonés cuya imagen refleja la sensación de unidad plena entre el jinete y su amado caballo. Un vínculo perfecto. Coexistencia absoluta. Esta unión filosófica es la búsqueda perpetua en la cual Mazda trabaja para recrear en cada uno de sus modelos y para cada uno de sus clientes. Todo comenzó cuando en 1987 el genio Tetsu Kasahara, parte del Departamento de Desarrollo Dinámico de Chasis propuso un término interno: Jinsha Ittai, es decir: unión entre máquina y persona.

Poco después, el brillante Toshihiko Hirai propuso mejor el ¡Jinba-Ittai!: la conexión entre una vida y otra, entre un Mazda y su profunda historia con el conductor y sus múltiples sueños. Jinba-Ittai ha pasado a representar, así, una coincidencia común que testimonia cada propietario de un Mazda. Es un momento. Una epifanía. Un descubrimiento. El momento clave en que durante cualquier traslado, el carro parece dejar de existir porque la fusión entre el corazón de Mazda y el corazón humano laten al mismo tiempo. 

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