El objetivo constante de Mazda consiste en lograr materializar el alma del movimiento. Por ello, la expresión Soul of Motion marca la experiencia total del lenguaje Kodo. Se trata de respirar vida hacia el automóvil. Aquí se centra la filosofía de diseño de este fabricante japonés. Un carro, para Mazda, no es simple y llanamente una masa metálica. Para las fábricas globales de este gigante nipón, cada vehículo es concebido como una criatura viva. El esfuerzo versa en crear una conexión emocional entre el conductor y carro, comparable, realmente, a la relación poética encarnada entre un jinete y su caballo, una figura tan hermosa y recurrente en los viejos grabados de las historias del antiguo Japón.

Soul of Motion deja clara una intención: diseñar con pasión para dotar de alma al carro. El alma de un vehículo no es el resultado de esculpirlo en su forma física. Para Mazda, engendrar el alma de sus carros es capturar la belleza dinámica de la vida más allá de los límites y el diseño convencional. Por eso la tradición de Mazda, reconocida universalmente por su artesanía, es un punto crítico de su carisma artístico. Maneja un Mazda y experimentarás las sensaciones concretas de la pasión y del compromiso, del arte y del alma de un automóvil.

Compartir