En Mazda le hemos llamado “El jefe de jefes”. Es el pick-up Mazda BT-50. Con el lujo propio de un sedán o una SUV de gama alta, el Mazda BT-50 tiene una figura imponente, fabricación de alta calidad y un manejo tan apto para la ciudad como para los campos de trabajo. Se trata de un gesto de polivalencia total capaz de sintetizar el espíritu Mazda en toda regla.

El arreglo asimétrico de la cabina genera un espacio de alta calidad de vida a bordo y los asientos han sido diseñados para permitir a los ocupantes gozar del viaje sin molestias en largas jornadas de viaje. Su motor de nueva generación monta un turbo con boquilla de apertura variable, cuya función es similar a la geometría también variable, evitando el retardo de la alimentación de diésel y entregando mayor fuerza con menos consumo de combustible a cualquier velocidad que se transite.

La selección de motricidad en uno o dos ejes se realiza fácilmente con un comando de rápida operación. El modelo de 3,200 centímetros cúbicos entrega 470 Nm de torque y 200 caballos de fuerza, lo cual indica su gran capacidad de arrastre y carga, además de su rapidez para transitar en ciudades y carreteras. Su chasis de escalera permite halar un tráiler o carretón con hasta 7,700 libras.

Con control de descenso de pendientes se regula el vehículo incluso en bajadas con porcentajes de inclinación altos, especialmente en caminos de tierra o en lugares sin caminos. Y si el motor se apagó, el asistente de arranque frena las llantas hasta que el vehículo inicie su ascenso, evitando que retroceda. En Mazda nos hemos preocupado por expresarlo todo en este pick-up. Si pudiéramos resumir, diríamos que el Mazda BT-50 se trata de fuerza, diseño y resistencia combinados con el estilo que lleva a todos lados.

Compartir
Open chat